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Mostrando las entradas etiquetadas como Bautismo

¡Sedientos, venid a las aguas! (Is 55,1-3)

18º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 1 ¡Todos los sedientos, venid a las aguas! Y los que no tengáis dinero, ¡venid! Comprad y comed. Venid. Comprad, sin dinero y sin nada a cambio, vino y leche. 2 ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan, y vuestros salarios en lo que no sacia? Escuchadme con atención y comeréis cosa buena, y os deleitaréis con manjares substanciosos. 3 Prestad oído y venid a mí. Escuchad y vivirá vuestra alma. Sellaré con vosotros una alianza eterna, las misericordias fieles prometidas a David. Comentario a Isaías 55,1-3 La invitación al banquete de la Alianza sirve de epílogo a la segunda parte del libro de Isaías, y evoca los mismos temas del cap. 40, que viene a ser su prólogo. Ambos capítulos dan unidad literaria y temática a esta parte del libro. De alguna manera el orác...

Bautizados en Cristo Jesús (Rm 6,3-4. 8-11)

13º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 3  ¿No sabéis que cuantos hemos sido bautizados en Cristo Jesús hemos sido bautizados para unirnos a su muerte?  4  Pues fuimos sepultados juntamente con él mediante el bautismo para unirnos a su muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros caminemos en una vida nueva. 8  Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él,  9  porque sabemos que Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere más: la muerte ya no tiene dominio sobre él.  10  Porque lo que murió, murió de una vez para siempre al pecado; pero lo que vive, vive para Dios.  11  De la misma manera, también vosotros debéis consideraros muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús . Comentario a Romanos 6,3-11 Por el Bautismo la gracia de Cristo llega a cada uno y nos libra del dominio del pecado. En nosotros se reprod...

Convertíos, y que cada uno de vosotros se bautice en el nombre de Jesucristo (Hch 2,14.36-41)

Domingo 4º de Pascua – A. 1ª lectura 14 Entonces Pedro, de pie con los once, alzó la voz para hablarles así: — 36 Sepa con seguridad toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús, a quien vosotros crucificasteis. 37 Al oír esto se dolieron de corazón y les dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: —¿Qué tenemos que hacer, hermanos? 38 Pedro les dijo: —Convertíos, y que cada uno de vosotros se bautice en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39 Porque la promesa es para vosotros, para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para todos los que quiera llamar el Señor Dios nuestro. 40 Con otras muchas palabras dio testimonio y les exhortaba diciendo: —Salvaos de esta generación perversa. 41 Ellos aceptaron su palabra y fueron bautizados; y aquel día se les unieron unas tres mil almas. Comentario a Hechos 2,14-41 El Bautismo que prescribe el Apóstol no es como el del Bautista, sin...

Configurados con Cristo por el Bautismo (Rm 6,3-11)

Vigilia Pascual. 8ª lectura 3 ¿No sabéis que cuantos hemos sido bautizados en Cristo Jesús hemos sido bautizados para unirnos a su muerte? 4 Pues fuimos sepultados juntamente con él mediante el bautismo para unirnos a su muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros caminemos en una vida nueva. 5 Porque si hemos sido injertados en él con una muerte como la suya, también lo seremos con una resurrección como la suya, 6 sabiendo esto: que nuestro hombre viejo fue crucificado con él, para que fuera destruido el cuerpo del pecado, a fin de que ya nunca más sirvamos al pecado. 7 Quien muere queda libre del pecado. 8 Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, 9 porque sabemos que Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere más: la muerte ya no tiene dominio sobre él. 10 Porque lo que murió, murió de una vez para siempre al pecado; pero lo que vive, vive para Dios. 11 De la misma maner...

Rociaré sobre vosotros agua pura (Ez 36,16-28)

Vigilia Pascual. 7ª lectura 16 Me fue dirigida la palabra del Señor, diciendo: 17 —Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba sobre su tierra, la hicieron impura con su conducta y sus acciones. Su conducta era en mi presencia como la mancha de una mujer en menstruación. 18 Entonces derramé mi cólera sobre ellos por la sangre que habían derramado sobre el país, por los ídolos que lo habían contaminado. 19 Los dispersé entre las naciones y los esparcí entre los pueblos. Dicté sentencia contra ellos según su conducta y sus acciones. 20 Llegaron a las naciones en las que entraron y profanaron mi santo Nombre, porque decían de ellos: “Éstos son el pueblo del Señor; han salido de su tierra”. 21 Pero he tenido compasión por mi santo Nombre, que la casa de Israel profanaba entre las naciones a las que llegaron. 22 »Por eso, di a la casa de Israel: «Esto dice el Señor Dios: “No hago esto por vosotros, casa de Israel, sino por mi santo Nombre, profanado entre las naciones a ...

El paso del mar Rojo (Ex 14,15–15,1)

Vigilia Pascual. 3ª lectura 15 El Señor dijo a Moisés : —¿Por qué clamas hacia mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en camino. 16 Y tú, alza tu bastón y extiende tu mano hacia el mar y divídelo para que los hijos de Israel pasen por medio del mar como por tierra seca. 17 Yo, por mi parte, voy a endurecer el corazón de los egipcios para que entren tras ellos; así manifestaré mi gloria a costa del Faraón y de todo su ejército, de sus carros y de sus guerreros. 18 Y sabrán los egipcios que yo soy el Señor, cuando yo muestre mi gloria a costa del Faraón, de sus carros y de sus guerreros. 19 El ángel de Dios, que iba delante del campamento de Israel, se puso en marcha y se situó tras ellos. Se puso en marcha también la columna de nube que iba delante de ellos y se situó detrás, 20 interponiéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; la nube era tan oscura por un lado y tan luminosa por otro, que no pudieron acercarse unos a otros en toda la noche. 21 ...

Cristo será tu luz (Ef 5,8-14)

4º domingo de Cuaresma – A. 2ª lectura 8 En otro tiempo erais tinieblas, ahora en cambio sois luz en el Señor: caminad como hijos de la luz, 9 porque el fruto de la luz se manifiesta en toda bondad, justicia y verdad. 10 Sabiendo discernir lo que es agradable al Señor, 11 no participéis en las obras estériles de las tinieblas, antes bien combatidlas, 12 pues lo que éstos hacen a escondidas da vergüenza hasta el decirlo. 13 Todas esas cosas, al ser puestas en evidencia por la luz, quedan a la vista, pues todo lo que se ve es luz. 14 Por eso dice: «Despierta, tú que duermes, álzate de entre los muertos, y Cristo te iluminará». Comentario a Efesios 5,8-14 San Pablo propone una consecuencia práctica de lo que venía diciendo hasta ahora en esta carta: conviene llevar una conducta limpia en la que se reflejen las obras de la luz, tal como conviene a quienes han recibido la luz de Cristo en el Bautismo y han sido llenos del Espíritu Santo. Por eso, el sacramento del Bautismo recibe ...

Bautismo de Jesús (Mt 3,13-17)

Bautismo del Señor. Evangelio - A 13 Entonces vino Jesús al Jordán desde Galilea, para ser bautizado por Juan. 14 Pero éste se resistía diciendo: —Soy yo quien necesita ser bautizado por ti, ¿y vienes tú a mí? 15 Jesús le respondió: —Déjame ahora, así es como debemos cumplir nosotros toda justicia. Entonces Juan se lo permitió. 16 Inmediatamente después de ser bautizado, Jesús salió del agua; y entonces se le abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios que descendía en forma de paloma y venía sobre él. 17 Y una voz desde los cielos dijo: —Éste es mi Hijo, el amado, en quien me he complacido. Comentario a Mateo 3,13-17 ¿Por qué Jesús debía pasar por este bautismo si no tenía pecado que purificar (cfr Hb 4,15)? Tampoco los evangelistas soslayan esta dificultad. Las palabras de Juan el Bautista, con su resistencia a bautizar a Jesús (Mt 3,14), lo indican también. Pero ni los evangelios ni la tradición cristiana, que está en su origen y que les sigue, omitieron el relato....

Dios lo ungió con Espíritu Santo y poder (Hch 10,34-38)

Bautismo del Señor. 2ª lectura 34 Pedro comenzó a hablar: —En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, 35 sino que en cualquier pueblo le es agradable todo el que le teme y obra la justicia. 36 Ha enviado su palabra a los hijos de Israel, anunciando el Evangelio de la paz por medio de Jesucristo , que es Señor de todos. 37 Vosotros sabéis lo ocurrido por toda Judea , comenzando por Galilea , después del bautismo que predicó Juan : 38 cómo a Jesús de Nazaret le ungió Dios con el Espíritu Santo y poder, y cómo pasó haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Comentario a Hechos de los Apóstoles 10,34-38 La conversión del centurión pagano Cornelio al cristianismo es uno de los puntos culminantes del libro de los Hechos de los Apóstoles . Manifiesta la dimensión universal del Evangelio y hace ver que la fuerza del Espíritu Santo no conoce límites ni barreras. Por ello, como en otras ocasiones, Lucas lo narra ...

Luz de las naciones (Is 42,1-4.6-7)

Bautismo del Señor. 1ª lectura 1 Mira a mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma. He puesto mi Espíritu sobre él: llevará el derecho a las naciones. 2 No gritará, ni chillará, no hará oír su voz en la calle. 3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pabilo vacilante. Dictará sentencia según la verdad. 4 No desfallecerá ni se doblará hasta que establezca el derecho en la tierra. Las islas esperarán su ley. 6 «Yo, el Señor, te he llamado en justicia, te he tomado de la mano, te he guardado y te he destinado para alianza del pueblo, para luz de las naciones, 7 para abrir los ojos de los ciegos, para sacar de la prisión a los cautivos y del calabozo a los que yacen en tinieblas. Comentario a Isaías 42,1-7 El Señor, que ha manifestado su poder en la creación (Is 40,12-31) y que ha mostrado sus designios de salvación con los hechos realizados en la historia (Is 41,1-29), anuncia una nueva etapa en sus acciones para salvar a su pue...

Perdonó gratuitamente vuestros delitos (Col 2,12-14)

17º domingo del Tiempo ordinario – C. 2ª lectura 12 Fuisteis sepultados con él por medio del Bautismo, también fuisteis resucitados con él mediante la fe en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. 13 Y a vosotros, que estabais muertos por los delitos y por la falta de circuncisión de vuestra carne, os vivificó con él, y perdonó gratuitamente todos nuestros delitos, 14 al borrar el pliego de cargos que nos era adverso, y que canceló clavándolo en la cruz. Así como el israelita entraba a formar parte del pueblo por la circuncisión, el cristiano entra a formar parte de la Iglesia por el Bautismo (v.12). Con una imagen análoga a la de Rm 6,4, al evocar el rito de inmersión en el agua, se habla del Bautismo como de una sepultura —señal cierta de haber muerto al pecado—, y de la resurrección a una vida nueva: la vida de la gracia. Mediante este sacramento somos asociados a la muerte y sepultura de Cristo para que también podamos resucitar con Él. Cristo «significó con ...

Bautismo de Jesús (Lc 3,15-16.21-22)

El Bautismo del Señor – C. Evangelio 15 Como el pueblo estaba expectante y todos se preguntaban en su interior si acaso Juan no sería el Cristo, 16 Juan salió al paso diciéndoles a todos: —Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatarle la correa de las sandalias: él os bautizará en el Espíritu Santo y en fuego. 21 Se estaba bautizando todo el pueblo. Y cuando Jesús fue bautizado, mientras estaba en oración, se abrió el cielo 22 y bajó el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como una paloma. Y se oyó una voz que venía del cielo: —Tú eres mi Hijo, el Amado, en ti me he complacido. Comentario a Lucas 3,15-22 Los cuatro evangelios recogen la actividad del Bautista que precedió la vida pública de Cristo. Juan recuerda que él no es el Mesías, pero que ést...

También sobre los gentiles se derramaba el don del Espíritu Santo (Hch 10,25-26.34-35.44-48)

6º domingo de Pascua – B. 1ª lectura 25 En el momento en que entraba Pedro, salió Cornelio a su encuentro y, postrándose, le adoró. 26 Pero Pedro le incorporó diciendo: —Levántate, que también yo soy un simple hombre. 34 Pedro comenzó a hablar: —En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, 35 sino que en cualquier pueblo le es agradable todo el que le teme y obra la justicia. 44 Todavía estaba diciendo Pedro estas cosas cuando descendió el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban la palabra; 45 y los fieles que procedían de la circuncisión y que habían acompañado a Pedro quedaron atónitos, porque también sobre los gentiles se derramaba el don del Espíritu Santo; 46 pues les oían hablar lenguas y glorificar a Dios. Entonces habló Pedro: 47 —¿Podrá alguien negar el agua del bau...

El arca de Noé figura del bautismo (1 P 3,18-22)

1º domingo de Cuaresma – B. 2ª lectura 18 Porque también Cristo padeció una vez para siempre por los pecados, el justo por los injustos, para llevaros a Dios. Fue muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu. 19 En él se fue a predicar también a los espíritus cautivos, 20 en otro tiempo incrédulos, cuando en tiempos de Noé les esperaba Dios pacientemente, mientras se construía el arca. En ella, unos pocos —ocho personas— fueron salvados a través del agua. 21 Esto era figura del bautismo, que ahora os salva, no por quitar la suciedad del cuerpo, sino por pedir firmemente a Dios una conciencia buena, por la resurrección de Jesucristo, 22 que, después de haber subido al cielo, está sentado a la diestra de Dios, con los ángeles, las potestades y las virtudes sometidos a él. Comentario a 1 Pedro 3,18-22 En el pasaje es posible que se encuentren elementos de un Credo de la primitiva catequesis cristiana del Bautismo. Se expresa con claridad el núcleo de la fe en Jesucristo, tal co...

Tú eres mi Hijo, el amado, en ti me he complacido (Mc 1,7-11)

Bautismo del Señor – B. Evangelio 7 Juan predicaba: —Después de mí viene el que es más poderoso que yo, ante quien yo no soy digno de inclinarme para desatarle la correa de las sandalias. 8 Yo os he bautizado en agua, pero él os bautizará en el Espíritu Santo. 9 Y sucedió que en aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10 Y nada más salir del agua vio los cielos abiertos y al Espíritu que, en forma de paloma, descendía sobre él; 11 y se oyó una voz desde los cielos: —Tú eres mi Hijo, el amado, en ti me he complacido. Comentario a Marcos 1,7-11 El Bautista predicaba un bautismo de penitencia, y predicaba la llegada de Jesús como alguien «más poderoso que yo» (v. 7), cuyo bautismo será en «el Espíritu Santo». En efecto, el bautismo de Juan suponía reconocer la propia condición de pecador —«confesando sus pecados» (v. 5)—, puesto que tal rito significaba precisamente eso. Esta confesión de los pecados es distinta del sacramento c...

Os daré un corazón nuevo (Ez 36,16-28)

Vigilia Pascual. 7ª lectura 16  Me fue dirigida la palabra del Señor, diciendo: 17  —Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba sobre su tierra, la hicieron impura con su conducta y sus acciones. Su conducta era en mi presencia como la mancha de una mujer en menstruación.  18  Entonces derramé mi cólera sobre ellos por la sangre que habían derramado sobre el país, por los ídolos que lo habían contaminado.  19  Los dispersé entre las naciones y los esparcí entre los pueblos. Dicté sentencia contra ellos según su conducta y sus acciones.  20  Llegaron a las naciones en las que entraron y profanaron mi santo Nombre, porque decían de ellos: “Éstos son el pueblo del Señor; han salido de su tierra”.  21  Pero he tenido compasión por mi santo Nombre, que la casa de Israel profanaba entre las naciones a las que llegaron. 22  »Por eso, di a la casa de Israel: «Esto dice el Señor Dios: “No hago esto por vosotros, casa de Isra...

Os habéis revestido de Cristo (Ga 3,26-29)

12º domingo del Tiempo ordinario – C. 2ª lectura 26 En efecto, todos sois hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús. 27 Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo. 28 Ya no hay diferencia entre judío y griego, ni entre esclavo y libre, ni entre varón y mujer, porque todos vosotros sois uno solo en Cristo Jesús. 29 Si vosotros sois de Cristo, sois también descendencia de Abrahán, herederos según la promesa. San Pablo acaba de decir en el párrafo anterior que la Ley fue dada por Dios como «pedagogo» —el criado que en tiempos de Pablo estaba para cuidar de los niños y llevarlos a la escuela— para guiar a los hombres a Cristo (vv. 23-25). Con la redención de Jesucristo (v. 26), el hombre alcanza su mayoría de edad y con ella se ve libre del pedagogo. Por la fe en Cristo y mediante el Bautismo se hace hijo de Dios y se reviste de Cristo (v. 27), «no de cualquier hermosura o de cualquier valor —glosa San Juan de Ávila—, sino del mismo Jes...