Solemnidad de todos los santos - Evangelio 1 Al ver Jesús a las multitudes, subió al monte; se sentó y se le acercaron sus discípulos; 2 y abriendo su boca les enseñaba diciendo: 3 Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el Reino de los Cielos . 4 Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. 5 Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los limpios de corazón, porque verán a Dios. 9 Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los Cielos. 11 »Bienaventurados cuando os injurien, os persigan y, mintiendo, digan contra vosotros todo tipo de maldad por mi causa. 12 Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Come...
Solemnidad de todos los santos Mirad qué amor tan grande nos ha mostrado el Padre: que nos llamemos hijos de Dios, ¡y lo somos! Por eso el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él. Queridísimos: ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como es. Todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica para ser como él, que es puro. Comentario a 1 Juan 3,1-3 La filiación divina es una realidad espléndida por la que Dios da gratuitamente a los bautizados una dignidad estrictamente sobrenatural, que nos introduce en la intimidad divina y nos hace domestici Dei, familiares de Dios (cfr Ef 2,19). «Ésa es la gran osadía de la fe cristiana: proclamar el valor y la dignidad de la humana naturaleza, y afirmar que, mediante la gracia que nos eleva al orden sobrenatural, hemos sido creados para alcanzar la dignidad de hijos de Dios» (S. Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa ...