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Dad al César lo que es del César (Mt 22,15-21)

29º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 15 Entonces los fariseos se retiraron y se pusieron de acuerdo para ver cómo podían cazarle en alguna palabra. 16 Y le enviaron a sus discípulos, con los herodianos, a que le preguntaran: —Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas de verdad el camino de Dios, y que no te dejas llevar por nadie, pues no haces acepción de personas. 17 Dinos, por tanto, qué te parece: ¿es lícito dar tributo al César, o no? 18 Conociendo Jesús su malicia, respondió: —¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19 Enseñadme la moneda del tributo. Y ellos le mostraron un denario. 20 Él les dijo: —¿De quién es esta imagen y esta inscripción? 21 —Del César —contestaron. Entonces les dijo: —Dad, pues, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dio...
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Amados y elegidos de Dios (1 Ts 1,1-5b)

29º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 1 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: la gracia y la paz estén con vosotros. 2 Damos continuamente gracias a Dios por todos vosotros, teniéndoos presentes en nuestras oraciones. 3 Sin cesar recordamos ante nuestro Dios y Padre vuestra fe operativa, vuestra caridad esforzada y vuestra constante esperanza en nuestro Señor Jesucristo. 4 Sabemos, hermanos amados por Dios, que habéis sido elegidos; 5 porque nuestro evangelio no se os predicó sólo con palabras, sino con poder, con el Espíritu Santo y con plena convicción. Comentario a 1 Tesalonicenses 1,1-5 Ésta es la carta más antigua (año 51-52) que se conserva de San Pablo. Tras saludar a la comunidad que él mismo había fundado, agradece a Dios el fruto de la evangelización y la fidelidad de aquellos...

Ciro el persa, y la voluntad salvífica de Dios (Is 45,1.4-6)

29º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 1 Así dice el Señor a su ungido, a Ciro, a quien he tomado por su diestra, para someter ante él las naciones y desatar las cinturas de los reyes, para abrir ante él las puertas, y que no se cierren las puertas de las ciudades. 4 En favor de mi siervo Jacob y de Israel, mi elegido, te he llamado por tu nombre, te he dado una alcurnia, aunque tú no me conozcas. 5 Yo soy el Señor, y no hay ningún otro, fuera de mí no hay dios. Yo te he ceñido, aunque tú no me conozcas, 6 para que sepan, desde la salida del sol hasta el ocaso, que no hay otro fuera de mí: Yo soy el Señor, y no hay ningún otro. Comentario a Isaías 45,1-6 Se inicia aquí un discurso poético que es un mensaje de ánimo a los exiliados en Babilonia con el anuncio de un libertador, Ciro el Persa, que ejecutará la volun...