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Ha puesto ante ti fuego y agua (Si 15,16-21)

6º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 16 Si quieres cumplir los mandatos, ellos te protegerán; si tienes fe en Él, también vivirás. 17 Él ha puesto ante ti fuego y agua; adonde quieras extenderás tu mano. 18 Ante los hombres están la vida y la muerte, el bien y el mal; a cada uno se le dará lo que le plazca. 19 Grande es la sabiduría del Señor ; es el más fuerte en poder y lo ve todo. 20 Sus ojos miran a aquellos que le temen, y conoce cualquier acción humana. 21 Él no ha mandado a nadie que sea impío, y a nadie ha dado licencia para pecar. Comentario a Eclesiástico 15,16-21 El maestro de Israel se detiene ahora en unas sentencias en torno a la libertad y la responsabilidad de los hombres. Dios dio al hombre la libertad (Si 14,14) y también los mandamientos para facilitarle el acertar en sus decisiones (v. 15). La Ley de Dios no coarta la libertad humana, pues no limita su capacidad de elección, sino que enseña a utilizar con provecho el libre albedrío . L...
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Sal de la tierra, luz del mundo (Mt 5,13-16)

5º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 13 » Vosotros sois la sal de la tierra . Pero si la sal se vuelve sosa ¿con qué se salará? No vale más que para tirarla fuera y que la pisotee la gente. 14 » Vosotros sois la luz del mundo . No puede ocultarse una ciudad situada en lo alto de un monte; 15 ni se enciende una luz para ponerla debajo de un celemín , sino sobre un candelero para que alumbre a todos los de la casa. 16 Alumbre así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos. Comentario a Mateo 5,13-16 Las imágenes de la sal y de la luz reflejan la condición de quien vive las bienaventuranzas , es decir, del discípulo de Jesús , y señalan la importancia de las buenas obras (v. 16). Cada uno ha de luchar por la santificación personal, pero también por la santificación de ...

Anuncio a Jesucristo, y a éste, crucificado (1 Co 2,1-5)

5º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 1 Y yo, hermanos, cuando vine a vosotros, no vine a anunciaros el misterio de Dios con elocuencia o sabiduría sublimes, 2 pues no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros sino a Jesucristo , y a éste, crucificado. 3 Y me he presentado ante vosotros débil, y con temor y mucho temblor, 4 y mi mensaje y mi predicación no se han basado en palabras persuasivas de sabiduría, sino en la manifestación del Espíritu y del poder , 5 para que vuestra fe no se fundamente en la sabiduría humana, sino en el poder de Dios. Comentario a 1 Corintios 2,1-5 El centro de la predicación paulina es Cristo y Cristo en la cruz, puesto que la fe, más que basarse en la sabiduría humana, tiene en la cruz y en la potencia divina su solidez inalterable. El mensaje cristiano, en consecuencia, «no admite indiferencia, ni sincretismo, ni acomodos. Representa...