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Jesús resucita a Lázaro (Jn 11,1-45)

5º domingo de Cuaresma – A. Evangelio 1 Había un enfermo que se llamaba Lázaro , de Betania , la aldea de María y de su hermana Marta . 2 María era la que ungió al Señor con perfume y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro había caído enfermo. 3 Entonces las hermanas le enviaron este recado: —Señor, mira, aquel a quien amas está enfermo. 4 Al oírlo, dijo Jesús: —Esta enfermedad no es de muerte, sino para gloria de Dios, a fin de que por ella sea glorificado el Hijo de Dios . 5 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Aun cuando oyó que estaba enfermo, se quedó dos días más en el mismo lugar. 7 Luego, después de esto, les dijo a sus discípulos: —Vamos otra vez a Judea . 8 Le dijeron los discípulos: —Rabbí, hace poco te buscaban los judíos para lapid...
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El Espíritu de Dios habita en vosotros (Rm 8,8-11)

5º domingo de Cuaresma – A. 2ª lectura 8 Los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 9 Ahora bien, vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habita en vosotros. Si alguien no tiene el Espíritu de Cristo , ése no es de él. 10 Pero si Cristo está en vosotros, ciertamente el cuerpo está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu tiene vida a causa de la justicia. 11 Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo de entre los muertos dará vida también a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que habita en vosotros. Comentario a Romanos 8,8-11 San Pablo ha especificado en el párrafo inmediatamente anterior es éste dos maneras en las que se puede vivir en este mundo (Rm 8,5-8). La primera es la vida según el Espíritu , con arreglo a la cual se busca a Dios por encima de todas las cosas y se lucha, con su gracia, contra las inclinaciones de la ...

Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis (Ez 37,12-14)

5º domingo de Cuaresma – A. 1ª lectura 12 Por eso, profetiza y diles: «Esto dice el Señor Dios: “¡Pueblo mío! Voy a abrir vuestros sepulcros, os haré salir de vuestros sepulcros y os haré entrar en la tierra de Israel. 13 Y sabréis que Yo soy el Señor cuando abra vuestros sepulcros y os haga salir de vuestros sepulcros, ¡pueblo mío! 14 Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis, y os estableceré en vuestra tierra y sabréis que Yo, el Señor, lo he dicho y lo hago”, oráculo del Señor Dios». Comentario a Ezequiel 37,12-14 Estas palabras del Señor al profeta forman parte del diálogo entre ambos durante la visión del campo de huesos secos que, al invocar el profeta al Espíritu, entre en ellos para que vuelvan a vivir hasta hacerse un ejército numeroso. La impresionante visión de los huesos secos que son revitalizados prepara el momento culminante de la restauración de Israel : la unificación de los dos reinos (cfr Ez 37,15-28). En un grandioso contraste entre muerte y vida, h...