Ir al contenido principal

Cristo será tu luz (Ef 5,8-14)

4º domingo de Cuaresma – A. 2ª lectura

8 En otro tiempo erais tinieblas, ahora en cambio sois luz en el Señor: caminad como hijos de la luz, 9 porque el fruto de la luz se manifiesta en toda bondad, justicia y verdad. 10 Sabiendo discernir lo que es agradable al Señor, 11 no participéis en las obras estériles de las tinieblas, antes bien combatidlas, 12 pues lo que éstos hacen a escondidas da vergüenza hasta el decirlo. 13 Todas esas cosas, al ser puestas en evidencia por la luz, quedan a la vista, pues todo lo que se ve es luz. 14 Por eso dice: «Despierta, tú que duermes, álzate de entre los muertos, y Cristo te iluminará».

Comentario a Efesios 5,8-14

San Pablo propone una consecuencia práctica de lo que venía diciendo hasta ahora en esta carta: conviene llevar una conducta limpia en la que se reflejen las obras de la luz, tal como conviene a quienes han recibido la luz de Cristo en el Bautismo y han sido llenos del Espíritu Santo.

Por eso, el sacramento del Bautismo recibe también el nombre de «iluminación» porque, con él, es iluminado el espíritu de los que reciben la predicación evangélica y se incorporan a Cristo (cfr S. Justino, Apologia 1,61,12).

El texto citado en el v. 14 probablemente está tomado de la liturgia bautismal.

Comentarios

Entradas más visitadas de este blog

La multiplicación de los panes y los peces (Jn 6,1-15)

17º domingo del Tiempo ordinario – B. Evangelio 1 Después de esto partió Jesús a la otra orilla del mar de Galilea, el de Tiberíades. 2 Le seguía una gran muchedumbre porque veían los signos que hacía con los enfermos. 3 Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos. 4 Pronto iba a ser la Pascua, la fiesta de los judíos. 5 Jesús, al levantar la mirada y ver que venía hacia él una gran muchedumbre, le dijo a Felipe: —¿Dónde vamos a comprar pan para que coman éstos? 6 —lo decía para probarle, pues él sabía lo que iba a hacer. 7 Felipe le respondió: —Doscientos denarios de pan no bastan ni para que cada uno coma un poco. 8 Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 —Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y do...

Himno a la caridad (1 Co 12,31—13,13)

4º domingo del Tiempo ordinario – C. 2ª lectura 12,31 Aspirad a los carismas mejores. Sin embargo, todavía os voy a mostrar un camino más excelente. 13,1 Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, sería como el bronce que resuena o un golpear de platillos. 2 Y aunque tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, y aunque tuviera tanta fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, no sería nada. 3 Y aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo para dejarme quemar, si no tengo caridad, de nada me aprovecharía. 4 La caridad es paciente, la caridad es amable; no es envidiosa, no obra con soberbia, no se jacta, 5 no es ambiciosa, no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal, 6 no se alegra por la injusticia, se complace en la verdad; 7 todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 La caridad n...

Dad al César lo que es del César (Mt 22,15-21)

29º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 15 Entonces los fariseos se retiraron y se pusieron de acuerdo para ver cómo podían cazarle en alguna palabra. 16 Y le enviaron a sus discípulos, con los herodianos, a que le preguntaran: —Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas de verdad el camino de Dios, y que no te dejas llevar por nadie, pues no haces acepción de personas. 17 Dinos, por tanto, qué te parece: ¿es lícito dar tributo al César, o no? 18 Conociendo Jesús su malicia, respondió: —¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19 Enseñadme la moneda del tributo. Y ellos le mostraron un denario. 20 Él les dijo: —¿De quién es esta imagen y esta inscripción? 21 —Del César —contestaron. Entonces les dijo: —Dad, pues, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dio...