Ir al contenido principal

Imitadores del Señor (1 Ts 1,5c-10)

30º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura
5c Bien sabéis cómo nos hemos comportado entre vosotros para vuestro provecho.
6 Ciertamente os hicisteis imitadores nuestros y del Señor, acogiendo la palabra con el gozo del Espíritu Santo, aun en medio de grandes tribulaciones; 7 hasta el punto de que os habéis convertido en modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. 8 Porque a partir de vosotros se ha difundido la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y en Acaya, sino que por todas partes se ha propagado vuestra fe en Dios, de modo que nosotros no tenemos necesidad de decir nada. 9 Ellos mismos cuentan qué acogida nos dispensasteis y cómo os convertisteis a Dios abandonando los ídolos, para servir al Dios vivo y verdadero 10 y esperar a su Hijo desde los cielos —a quien resucitó de entre los muertos—, a Jesús, que nos libra de la ira venidera.
En Tesalónica desarrollaba una gran actividad comercial, y la ciudad constituía un importante nudo de comunicaciones e influencias en todo Grecia. Entre los cristianos de esta ciudad se contaban personas importantes, e incluso mujeres de la nobleza (cfr Act 17,4). La categoría humana de los convertidos y el prestigio de esta ciudad en su entorno geográfico, explican en parte la rapidez con la que desde ella se extendió la doctrina cristiana.
La evangelización reali­zada por San Pablo constituye un modelo de proclamación del mensaje cristiano en todo tiempo y lugar. Como el Apóstol reproducía en su vida la vida de Cristo (1 Co 11,1) para conducir a otros a la fe (v. 6), el cristiano debe comportarse de tal manera, que los demás vean en él a Cristo «como en un espejo: Si el espejo es como debe ser, recogerá el semblante amabilísimo de nuestro Salvador sin desfigurarlo, sin caricaturas: y los demás tendrán la posibilidad de admirarlo, de seguirlo» (S. Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, n. 299).
El versículo 10 probablemente constituye una fórmula acuñada por la predicación oral, y tal vez una profesión de fe de la liturgia primitiva. La “ira venidera” es una metáfora que indica el justo castigo de los pecadores. Nuestro Señor Jesucristo librará de él a quienes de modo habitual se han esforzado por vivir en estado de gracia y amistad con Dios. Como advertía Santa Teresa, «será gran cosa a la hora de la muerte saber que vamos a ser juzgadas de quien hemos amado sobre todas las cosas. Seguras podemos ir con el pleito de nuestras deudas. No será ir a tierra extraña sino propia; pues es la de quien tanto amamos y nos ama» (Camino de perfección, cap. 70,3). 

Comentarios

Entradas más visitadas de este blog

El que no está contra nosotros, con está nosotros (Mc 9,38-43. 45. 47-48)

26º domingo del Tiempo ordinario – B. Evangelio 38 Juan le dijo: —Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no viene con nosotros. 39 Jesús contestó: —No se lo prohibáis, pues no hay nadie que haga un milagro en mi nombre y pueda a continuación hablar mal de mí: 40 el que no está contra nosotros, con nosotros está. 41 Y cualquiera que os dé de beber un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, en verdad os digo que no perderá su recompensa. 42 »Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ajustaran al cuello una piedra de molino, de las que mueve un asno, y fuera arrojado al mar. 43 Y si tu mano te escandaliza, córtatela. Más te vale entrar manco en la Vida que con las dos manos acabar en el infierno, en el fuego inextinguible. 45 Y si tu pie te escandaliza, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la Vida que con los dos pies ser arrojado al infierno. 47 Y si tu ojo te escandaliza,...

Haced discípulos a todos los pueblos (Mt 28,16-20)

Ascensión del Señor – A. Evangelio 16 Los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y en cuanto le vieron le adoraron; pero otros dudaron. 18 Y Jesús se acercó y les dijo: —Se me ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; 20 y enseñándoles a guardar todo cuanto os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Comentario a Mateo 28,16-20 Los cuatro evangelistas recuerdan la dificultad de los Apóstoles para aceptar la resurrección de Jesús. Marcos (cfr Mc 16,9-20) es más explícito que Mateo, que sólo recoge un breve apunte acerca de los distintos modos de reaccionar por parte de los discípulos: «en cuanto le vieron le ador...

La multiplicación de los panes y los peces (Jn 6,1-15)

17º domingo del Tiempo ordinario – B. Evangelio 1 Después de esto partió Jesús a la otra orilla del mar de Galilea, el de Tiberíades. 2 Le seguía una gran muchedumbre porque veían los signos que hacía con los enfermos. 3 Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos. 4 Pronto iba a ser la Pascua, la fiesta de los judíos. 5 Jesús, al levantar la mirada y ver que venía hacia él una gran muchedumbre, le dijo a Felipe: —¿Dónde vamos a comprar pan para que coman éstos? 6 —lo decía para probarle, pues él sabía lo que iba a hacer. 7 Felipe le respondió: —Doscientos denarios de pan no bastan ni para que cada uno coma un poco. 8 Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 —Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y do...