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El Señor te bendiga y te guarde (Nm 6,22-27)


Santa María, Madre de Dios - 1ª lectura

22 El Señor habló a Moisés diciendo:
23 —Habla a Aarón y a sus hijos y diles: «Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:
24 “El Señor te bendiga y te guarde,
25 el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su gracia,
26 el Señor alce su rostro hacia ti y te conceda la paz”».
27 »Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel, y Yo los bendeciré.

Comentario a Números 6,22-27

Esta fórmula de bendición es una de las más antiguas que nos ha conservado la Biblia. Se alude a ella en algunos Salmos (cfr 31,17; 67,2; etc.) y era empleada por los sacerdotes en la liturgia del Templo. Consta de tres peticiones que comienzan con el nombre del Señor. Algunos autores de la antigüedad vieron en la triple invocación un preanuncio de la Santísima Trinidad. Se implora a continuación la protección de la vida, la gracia y la paz; tres dones que resumen las aspiraciones del hombre y que sólo Dios puede otorgar en plenitud.

La Iglesia ha continuado la tradición de bendecir a los fieles dentro de las ceremonias litúrgicas, y muy especialmente al terminar la celebración de la Eucaristía, para implorar sobre ellos el favor divino. Entre las fórmulas que el sacerdote puede utilizar al final de la Misa, el Misal Romano propone este venerable texto.

Foto de Guillaume de Germain en Unsplash

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Hermosa bendición
Juan ha dicho que…
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Bendici%C3%B3n_a_fray_Le%C3%B3n

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