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Mostrando entradas de agosto, 2026

Corrígele a solas (Mt 18,15-20)

  23º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 15 Si tu hermano peca contra ti, vete y corrígele a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 16 Si no escucha, toma entonces contigo a uno o dos, para que cualquier asunto quede firme por la palabra de dos o tres testigos. 17 Pero si no quiere escucharlos, díselo a la Iglesia. Si tampoco quiere escuchar a la Iglesia, tenlo por pagano y publicano. 18 Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. 19 Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra sobre cualquier cosa que quieran pedir, mi Padre que está en los cielos se lo concederá. 20 Pues donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Comentario a Mateo 18,15-20 El pasaje recoge tres notas para la vida de la Iglesia: la práctica de la fraternidad, la potestad de los pastores y la oración en común. Los cri...

La caridad, plenitud de la ley (Rm 13,8-10)

23º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 8 No debáis nada a nadie, a no ser el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo ha cumplido plenamente la Ley. 9 Pues no adulterarás, no matarás, no robarás , no codiciarás y cualquier otro precepto, se compendian en este mandamiento: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10 La caridad no hace mal al prójimo. Por tanto, la caridad es la plenitud de la Ley. Comentario a Romanos 13,8-10 Estos versículos hacen presente a la enseñanza de Jesús (cfr Mt 22,36-40): el amor es la plenitud de la Ley. Esto no significa que cualquier otra norma moral quede anulada. «Los fieles están obligados a reconocer y respetar los preceptos morales específicos, declarados y enseñados por la Iglesia en el nombre de Dios, Creador y Señor. Cuando el apóstol Pablo recapitula el cumplimiento de la Ley en el precepto de amar al prójimo como a sí mismo, no atenúa los mandamientos, sino que, sobre todo, los confirma, desde el momento en que revela ...

Te he puesto como centinela (Ez 33,7-9)

23º domingo del Tiempo ordinario - A. 1ª lectura   7 A ti, hijo de hombre, te he puesto como centinela sobre la casa de Israel: escucharás la palabra de mi boca y les advertirás de mi parte. 8 Si digo al impío: «Impío, vas a morir», y no hablas para advertir al impío de su camino, este impío morirá por su culpa, pero reclamaré su sangre de tu mano. 9 Pero si tú adviertes al impío para que se aparte de su camino y no se aparta, él morirá por su culpa pero tú habrás salvado tu vida. Comentario a Ezequiel 33,7-9 Como en un nuevo relato de vocación, Ezequiel retoma al comienzo de este capítulo la imagen del centinela para exponer su condición de profeta. En el capítulo tercero (Ez 3,16-21) se insistía en la obligación de avisar a sus oyentes; ahora desarrolla la metáfora del centinela en tiempo de guerra, haciendo hincapié en que tal misión es exigente y de gran influencia. En esta nueva etapa, el profeta sólo tendrá que amonestar al impío. Parece como si el justo, que er...

El que pierda su vida por mí, la encontrará (Mt 16,21-27)

22º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 21 Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y padecer mucho por causa de los ancianos, de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas, y ser llevado a la muerte y resucitar al tercer día. 22 Pedro, tomándolo aparte, se puso a reprenderle diciendo: —¡Dios te libre, Señor! De ningún modo te ocurrirá eso. 23 Pero él se volvió hacia Pedro y le dijo: —¡Apártate de mí, Satanás! Eres escándalo para mí, porque no sientes las cosas de Dios sino las de los hombres. 24 Entonces les dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga. 25 Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vi...

Lo bueno, agradable y perfecto (Rm 12,1-2)

22º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 1 Os exhorto, por tanto, hermanos, por la misericordia de Dios, a que ofrezcáis vuestros cuerpos como ofrenda viva, santa, agradable a Dios: éste es vuestro culto espiritual. 2 Y no os amoldéis a este mundo, sino, por el contrario, transformaos con una renovación de la mente, para que podáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, agradable y perfecto. Comentario a Romanos 12,1-2 En este capítulo San Pablo habla sobre la conducta que se ha de observar para llevar una vida conforme a la voluntad de Dios y la dignidad cristiana, y, de entrada, en estos dos versículos establece el fundamento de su exhortación. El que ha sido justificado en Cristo debe ofrecerse completamente y sin reservas a Dios, como en un acto de culto (vv. 1-2). «Por la predicación apostólica del Evangelio se convoca y congrega el Pueblo de Dios...

¡Me sedujiste, Señor! (Jr 20,7-9)

22º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 7 Me sedujiste, Señor, y yo me dejé seducir. Fuiste más fuerte que yo, y me venciste. He llegado a ser un hazmerreír todo el día, todo el mundo se burla de mí. 8 Cada vez que hablo tengo que gritar, he de pregonar: «¡Violencia, destrucción!». La palabra del Señor es para mí oprobio y escarnio cada día. 9 Yo me dije: «No me acordaré de Él, ni hablaré más en su Nombre». Pero es dentro de mí como fuego abrasador, encerrado en mis huesos; me esfuerzo por soportarlo, pero no puedo. Comentario a Jeremías 20,7-9 Con estas palabras se inicia la última «confesión» de Jeremías (Jr 20,7-18), cargada de dramatismo, que es uno de los pasajes más impresionantes de la literatura profética. Pudo ser pronunciada hacia el 605-604 a.C. c...

Las llaves del reino de los cielos (Mt 16,13-20)

21º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 13 Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, comenzó a preguntarles a sus discípulos: —¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? 14 Ellos respondieron: —Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, y otros que Jeremías o alguno de los profetas. 15 Él les dijo: —Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 Respondió Simón Pedro: —Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo. 17 Jesús le respondió: —Bienaventurado eres, Simón, hijo de Juan, porque no te ha revelado eso ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. 19 Te daré las llaves del Reino de los Cielos; y todo lo que ates sobre la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desates sobre la tierra quedará desatado en los cielos. 20 Entonces ordenó a los discípulos que no dijeran a nadie que él era el Crist...

Oh profundidad de la sabiduría de Dios (Rm 11,33-36)

21º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 33 ¡Oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Qué incomprensibles son sus juicios y qué inescrutables sus caminos! 34 Pues ¿quién conoció los designios del Señor?, o ¿quién llegó a ser su consejero?, 35 o ¿quién le dio primero algo, para poder recibir a cambio una recompensa? 36 Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él la gloria por los siglos. Amén. Comentario a Romanos 11,33-36 La bondad de Dios, que ha permitido la desobediencia de judíos y gentiles, pero se ha apiadado de sus miserias (v. 32), arranca en el Apóstol encendidas exclamaciones de alabanza al misterioso designio de Dios (vv. 33-35), que termina con una doxología: «A Él la gloria por los siglos. Amén» (v. 36). Y comenta Or...

Pondré la llave de la casa de David sobre su hombro (Is 22,19-23)

21º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura Así dice el Señor a Sebná, mayordomo de palacio: 19 Te depondré de tu cargo, te derrocaré de tu puesto. 20 Aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim, hijo de Jilquías. 21 Lo revestiré con tu túnica, le ceñiré con tu cinturón, pondré en su mano tu poder, y será un padre para los habitantes de Jerusalén y para la casa de Judá. 22 Pondré la llave de la casa de David sobre su hombro: abrirá y no habrá quien cierre, cerrará y no habrá quien abra. 23 Lo hincaré como clavo en sitio firme, y será un trono de gloria para la casa de su padre. Comentario a Isaías 22,19-23 Sebná era un importante funcionario de la corte real, que es también mencionado en otros textos (Is 36,3.11.22; 37,2 y 2 R 18,26.37; 19,2). Quizá f...

También los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa (Mt 15,21-28)

20º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 21 Después que Jesús salió de allí, se retiró a la región de Tiro y Sidón. 22 En esto una mujer cananea, venida de aquellos contornos, se puso a gritar: —¡Señor, Hijo de David, apiádate de mí! Mi hija está poseída cruelmente por el demonio. 23 Pero él no le respondió palabra. Entonces, se le acercaron sus discípulos para rogarle: —Atiéndela y que se vaya, porque viene gritando detrás de nosotros. 24 Él respondió: —No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Ella, no obstante, se acercó y se postró ante él diciendo: —¡Señor, ayúdame! 26 Él le respondió: —No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perrillos. 27 Pero ella dijo: —Es verdad...

Los dones y la vocación de Dios son irrevocables (Rm 11,13-15.29-32)

20º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 13 Pero a vosotros, los gentiles, os digo: siendo yo, en efecto, apóstol de las gentes, hago honor a mi ministerio, 14 por si de alguna forma provoco celo a los de mi raza y salvo a algunos de ellos. 15 Porque si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su restauración sino una vida que surge de entre los muertos? 29 Porque los dones y la vocación de Dios son irrevocables. 30 Pues así como vosotros en otro tiempo fuisteis desobedientes a Dios, y ahora habéis alcanzado misericordia a causa de su desobediencia, 31 así también ellos ahora no han obedecido, para que vosotros alcancéis misericordia, a fin de que también ellos consigan la misericordia. 32 Porque Dios encerró a todos en la desobediencia, para tener misericordia de todos. Comentario a Romanos 11,13-15 y 29-32 La conversión de los g...

Les daré alegría en mi casa de oración (Is 56,1.6-7)

20º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 1 Esto dice el Señor: «Guardad el derecho y practicad la justicia, que pronto va a llegar mi salvación y a revelarse mi justicia». 6 A los hijos del extranjero que se adhieran al Señor para servirlo y amar el Nombre del Señor, para serle sus siervos, y a cuantos guarden el sábado sin profanarlo, y mantengan mi alianza, 7 les haré entrar en mi monte santo, les daré alegría en mi casa de oración: sus holocaustos y sus sacrificios me serán gratos sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos». Comentario a Isaías 56,1.6-7 Comienza aquí la tercera parte del libro de Isaías, llamada también «Tercer Isaías» o «Trito­isaías». Está compuesta por visiones proféticas y oráculos sobre...

Jesús camina sobre las aguas (Mt 14,22-33)

19º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 22 Y enseguida Jesús mandó a los discípulos que subieran a la barca y que se adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. 23 Y, después de despedirla, subió al monte a orar a solas. Cuando se hizo de noche seguía él solo allí. 24 Mientras tanto, la barca ya se había alejado de tierra muchos estadios, sacudida por las olas, porque el viento le era contrario. 25 En la cuarta vigilia de la noche vino hacia ellos caminando sobre el mar. 26 Cuando le vieron los discípulos andando sobre el mar, se asustaron y dijeron: —¡Es un fantasma! —y llenos de miedo empezaron a gritar. 27 Pero al instante Jesús les habló: —Tened confianza, soy yo, no tengáis miedo. 28 Entonces Pedro le respondió: —Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29 —Ven —le dijo él. Y Pedro se bajó de la barca y comenzó a andar sobre las aguas en dirección a Jesús. 30 Pero al ver que el viento era muy fuerte se atemorizó y, al empezar ...

Privilegios de Israel y fidelidad de Dios (Rm 9,1-5)

19º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 1 Os digo la verdad en Cristo, no miento, y mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo: 2 siento una pena muy grande y un continuo dolor en mi corazón. 3 Pues le pediría a Dios ser yo mismo anatema de Cristo en favor de mis hermanos, los que son de mi mismo linaje según la carne. 4 Ésos son los israelitas: a ellos pertenece la adopción de hijos y la gloria y la alianza y la legislación y el culto y las promesas, 5 de ellos son los patriarcas y de ellos según la carne desciende Cristo, el cual es sobre todas las cosas Dios bendito por los siglos. Amén. Comentario a Romanos 9,1-5 Comienza aquí la última sección de la parte doctrinal de la carta. Puede decirse que Pablo responde a una pregunta implícita: la justificación por la fe en Cristo ¿cómo es coherente con las promesas de Dios a Israel? Si desde el principio había un designio de Dios que debía conducir hasta el Mesías, ¿cómo es que los judíos, que habían recibido las ...

Elías en el Horeb (1 Re 19,9.11-13b)

19º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 9 Allí entró en una cueva donde pasó la noche. Entonces le llegó la palabra del Señor diciéndole: —¿Qué te trae aquí Elías? 11 El ángel dijo: —Sal y quédate en la montaña, delante del Señor. Entonces el Señor pasó y un viento fortísimo conmovió la montaña y partió las rocas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Detrás del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. 12 Detrás del terremoto, un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Detrás del fuego, un susurro de brisa suave. 13 Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto, salió y se detuvo a la puerta de la cueva. Comentario a 1 Reyes 19,9-13 «Volviendo a andar el camino del d...