Ir al contenido principal

Gloria al Cordero inmolado (Ap 5,11-14)

Domingo 3º de Pascua – C. 2ª lectura

11 En la visión oí un clamor de muchos ángeles que rodeaban el trono, a los seres vivos y a los ancianos. Su número era de miríadas de miríadas y millares de millares, 12 que aclamaban con gran voz:
«Digno es el Cordero inmolado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza».
13 Y a toda criatura que existe en el cielo y en la tierra, por debajo de la tierra y en el mar, y a todo cuanto existe en ellos, les oí decir:
«Al que está sentado en el trono y al Cordero,
la alabanza, el honor, la gloria y el poder
por los siglos de los siglos».
14 Y los cuatro seres vivos respondían:
—Amén.
Y los ancianos se postraron y adoraron.

Comentario a Apocalipsis 5,11-14

Cristo glorioso merece la misma adoración que el Padre. La grandeza de Cristo-Cordero viene reconocida y proclamada por el culto que recibe, en primer lugar, de los cuatro vivientes y de los veinticuatro ancianos, luego de todos los ángeles y, por fin, de la creación entera (vv. 11-13). Son tres momentos que San Juan señala para destacar la alabanza de la Iglesia celestial, a la que se une la Iglesia peregrina en la tierra, mediante la oración simbolizada en la imagen de las copas de oro (v. 8).

La gran muchedumbre de ángeles rodeando el trono como guardia de honor (v. 11), proclama la plenitud de la perfección divina de Cristo, el Cordero. En efecto, se enumeran siete atributos que reflejan la plena posesión de la gloria divina por parte del Cordero (v. 12).

Después del canto de las criaturas espirituales e invisibles, resuena el himno de los seres materiales y visibles. Este cántico (vv. 13-14) difiere del anterior porque se dirige además al que está sentado en el trono. Así se ponen a un ­mismo nivel a Dios y al Cordero, cuya divinidad se proclama. De esta forma culmina la alabanza universal, cósmica, en honor del Cordero. El Amén rotundo de los cuatro vivientes, junto con la adoración de los veinticuatro ancianos, cierra esta visión preparatoria.

Como en otros pasajes del Apocalipsis, se habla del oficio de los ángeles en el Cielo (v. 11), poniendo de relieve su adoración y alabanza ante el trono de Dios (cfr 7,11), su misión como ejecutores de los designios divinos (cfr 11,15; 16,17; 22,6; etc.) y su intercesión ante el Señor en favor de los hombres (cfr 8,4). «Ten confianza con tu Angel Custodio. Trátalo como un entrañable amigo —lo es— y él sabrá hacerte mil servicios en los asuntos ordinarios de cada día» (S. Josemaría Escrivá, Camino, n. 562).

Comentarios

Entradas más visitadas de este blog

El que no está contra nosotros, con está nosotros (Mc 9,38-43. 45. 47-48)

26º domingo del Tiempo ordinario – B. Evangelio 38 Juan le dijo: —Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no viene con nosotros. 39 Jesús contestó: —No se lo prohibáis, pues no hay nadie que haga un milagro en mi nombre y pueda a continuación hablar mal de mí: 40 el que no está contra nosotros, con nosotros está. 41 Y cualquiera que os dé de beber un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, en verdad os digo que no perderá su recompensa. 42 »Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ajustaran al cuello una piedra de molino, de las que mueve un asno, y fuera arrojado al mar. 43 Y si tu mano te escandaliza, córtatela. Más te vale entrar manco en la Vida que con las dos manos acabar en el infierno, en el fuego inextinguible. 45 Y si tu pie te escandaliza, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la Vida que con los dos pies ser arrojado al infierno. 47 Y si tu ojo te escandaliza,...

Cuando Moisés alzaba las manos, vencía Israel (Ex 17,8-13)

29º domingo del Tiempo ordinario – C. 1ª lectura 8 Vino entonces Amalec y atacó a Israel en Refidim . 9 Moisés dijo a Josué: —Elige unos hombres y sal a combatir contra Amalec. Yo estaré de pie en la cima del monte con el bastón de Dios en la mano. 10 Hizo Josué como Moisés le había ordenado y combatió contra Amalec; mientras, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte. 11 Resultó que cuando Moisés alzaba las manos, vencía Israel, pero cuando las dejaba caer, vencía Amalec. 12 Como se le cansaban las manos a Moisés, acercaron una piedra, se la pusieron debajo y se sentó sobre ella, en tanto que Aarón y Jur le sujetaban las manos, cada uno por un lado. Y así sus manos se mantuvieron en alto hasta la puesta del sol. 13 Josué derrotó a Amalec y a su pueblo a filo de espada. Comentario a Éxodo 17,8-13 Junto a la falta de alimento y de agua, los israelitas tendrían que afrontar en el desierto los ataques de otros grupos que les disputarían los pozos o los pastos. La confront...

Haced todo para gloria de Dios (1 Co 10,31–11,1)

6º domingo del Tiempo ordinario – B. 2ª lectura 31 Tanto si coméis, como si bebéis, o hacéis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios. 32 No seáis escándalo para los judíos, ni para los griegos, ni para la Iglesia de Dios, 33 como también yo agrado a todos en todo, sin buscar mi conveniencia sino la de todos los demás, para que se salven. 1 Sed imitadores míos, como yo lo soy de Cristo . Comentario a 1 Corintios 10,31-11,1 Pablo, después de haber resuelto algunos casos concretos que se le habían planteado, ratifica el criterio dado: actuar en todo para la gloria de Dios (v. 31): «Cuando te sientes a la mesa, ora. Cuando comas pan, hazlo dando gracias al que es generoso (...). Del mismo modo, cuando sale el sol y cuando se pone, mientras duermas y estés despierto, da gracias a Dios, que creó y ordenó todas estas cosas para provecho tuyo, para que co...