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Que os améis los unos a los otros (Jn 15,9-17)

6º domingo de Pascua – B. Evangelio

9 Como el Padre me amó, así os he amado yo. Permaneced en mi amor. 10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Os he dicho esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría sea completa. 12 Éste es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. 13 Nadie tiene amor más grande que el de dar uno la vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando. 15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros, en cambio, os he llamado amigos, porque todo lo que oí de mi Padre os lo he hecho conocer. 16 No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. 17 Esto os mando: que os améis los unos a los otros.

Comentario a Juan 15,9-17

El auténtico amor a Jesucristo lleva consigo el esfuerzo por guardar los mandamientos divinos y, ante todo, el mandato del amor fraterno a la medida de la cruz de Cristo. La exigencia de estos mandamientos no es ya el temor, sino el amor: es la respuesta a Dios que nos ha amado primero, y nos ha mostrado su amor en la cruz de Jesús. La amistad de Cristo con el cristiano, que el Señor manifiesta de modo particular en este pasaje, le llevaba a decir a San Juan de la Cruz: «Llámale Amado para más moverle e inclinarle a su ruego, porque, cuando Dios es amado, con grande facilidad acude a las peticiones de su amante. (...) De donde entonces le puede el alma de verdad llamar Amado, cuando ella está entera con él, no teniendo su corazón asido a alguna cosa fuera de él; y así, de ordinario trae su pensamiento en él» (Cántico espiritual 1,13).

Foto de Patty Brito en Unsplash

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