Ir al contenido principal

Oh profundidad de la sabiduría de Dios (Rm 11,33-36)

21º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura

33 ¡Oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Qué incomprensibles son sus juicios y qué inescrutables sus caminos!
34 Pues ¿quién conoció los designios del Señor?,
o ¿quién llegó a ser su consejero?,
35 o ¿quién le dio primero algo,
para poder recibir a cambio una recompensa?
36 Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él la gloria por los siglos. Amén.

Comentario a Romanos 11,33-36

La bondad de Dios, que ha permitido la desobediencia de judíos y gentiles, pero se ha apiadado de sus miserias (v. 32), arranca en el Apóstol encendidas exclamaciones de alabanza al misterioso designio de Dios (vv. 33-35), que termina con una doxología: «A Él la gloria por los siglos. Amén» (v. 36). Y comenta Orígenes: «Añade el “Amén” para que entendamos que a esa felicidad se llega a través de Él, de quien está escrito también en el Apocalipsis: Esto dice el Amén (Ap 3,14)» (Commentarii in Romanos 8,13).

Comentarios

Entradas más visitadas de este blog

La multiplicación de los panes y los peces (Jn 6,1-15)

17º domingo del Tiempo ordinario – B. Evangelio 1 Después de esto partió Jesús a la otra orilla del mar de Galilea, el de Tiberíades. 2 Le seguía una gran muchedumbre porque veían los signos que hacía con los enfermos. 3 Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos. 4 Pronto iba a ser la Pascua, la fiesta de los judíos. 5 Jesús, al levantar la mirada y ver que venía hacia él una gran muchedumbre, le dijo a Felipe: —¿Dónde vamos a comprar pan para que coman éstos? 6 —lo decía para probarle, pues él sabía lo que iba a hacer. 7 Felipe le respondió: —Doscientos denarios de pan no bastan ni para que cada uno coma un poco. 8 Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 —Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y do...

Himno a la caridad (1 Co 12,31—13,13)

4º domingo del Tiempo ordinario – C. 2ª lectura 12,31 Aspirad a los carismas mejores. Sin embargo, todavía os voy a mostrar un camino más excelente. 13,1 Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, sería como el bronce que resuena o un golpear de platillos. 2 Y aunque tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, y aunque tuviera tanta fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, no sería nada. 3 Y aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo para dejarme quemar, si no tengo caridad, de nada me aprovecharía. 4 La caridad es paciente, la caridad es amable; no es envidiosa, no obra con soberbia, no se jacta, 5 no es ambiciosa, no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal, 6 no se alegra por la injusticia, se complace en la verdad; 7 todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 La caridad n...

No os preocupéis por nada (Flp 4,6-9)

27º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 6 No os preocupéis por nada; al contrario: en toda oración y súplica, presentad a Dios vuestras peticiones con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios que supera todo entendimiento custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. 8 Por lo demás, hermanos, cuanto hay de verdadero, de honorable, de justo, de íntegro, de amable y de encomiable; todo lo que sea virtuoso y digno de alabanza, tenedlo en estima. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis, lo que oísteis y visteis en mí, ponedlo por obra; y el Dios de la paz estará con vosotros. Comentario a Filipenses 4,6-9 En el versículo anterior el Apóstol había recordado a los Filipenses que «el Señor está cerca» (Flp 4,5). Recuerda la proximidad del Señor para fomentar la alegría y animar a la mutua comprensión. ...