Domingo 3º de Pascua – A. 2ª lectura 17 Y si llamáis Padre al que sin hacer acepción de personas juzga a cada uno según sus obras, comportaos con temor durante el tiempo de vuestra peregrinación; 18 sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra conducta vana, heredada de vuestros mayores, no con bienes corruptibles, plata u oro, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como cordero sin defecto ni mancha, 20 predestinado ya antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos para vuestro bien; 21 para quienes por medio de él creéis en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le glorificó, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza se dirijan a Dios. Comentario a 1 Pedro 1,17-21 El fundamento de la liberación del pecado y de la santidad es el sacrificio de Cristo. San Pedro acude a la imagen y al vocabulario de la redención de un esclavo que pasa a ser hom...