13º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 8 Un día Eliseo pasaba por Sunem, y vivía allí una mujer importante que le porfiaba para que se quedara a comer. Desde aquel día, cuando pasaba se quedaba allí a comer. 9 Dijo la mujer a su marido: —Mira, sé que el que pasa siempre junto a nosotros es un hombre de Dios, un santo. 10 Por favor, hagamos una pequeña habitación en la parte de arriba y pongamos allí una cama, una mesa, una silla y un candelabro, y así, cuando venga a nosotros, se instalará ahí. 11 Un día llegó allí Eliseo, se instaló en la habitación y se acostó. 14 Eliseo preguntó: —¿Qué hacer, pues, por ella? Respondió Guejazí: —No tiene hijos y su marido es anciano. 15 Dijo Eliseo: —Llámala. La llamó de nuevo y ella se detuvo en la puerta. 16 ...