Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2024

Jesús ha resucitado (Mc 16,1-7)

Vigilia Pascual – B 1 Pasado el sábado, María Magdalena y María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ir a embalsamar a Jesús. 2 Y, muy de mañana, al día siguiente del sábado, llegaron al sepulcro cuando ya estaba saliendo el sol. 3 Y se decían unas a otras: —¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro? 4 Y al mirar vieron que la piedra había sido removida, a pesar de que era muy grande. 5 Entrando en el sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido con una túnica blanca, y se quedaron muy asustadas. 6 Él les dice: —No os asustéis; buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado. Ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar donde lo colocaron. 7 Pero marchaos y decid a sus discípulos y a Pedro que él va delante de vosotros a Galilea: allí le veréis, como os dijo. Comentar...

Pasión de Nuestro Señor Jesucristo (Mc 14,1 – 15,47)

  Domingo de Ramos – B. Evangelio 15,22 Y le condujeron al lugar del Gólgota, que significa «lugar de la Calavera». 23 Y le daban a beber vino con mirra, pero él no lo aceptó. 24 Y le crucificaron y se repartieron sus ropas echando suertes sobre ellas para ver qué se llevaba cada uno. 25 Era la hora tercia cuando lo crucificaron. 26 Y tenía escrita la inscripción con la causa de su condena: «El Rey de los Judíos». 27 También crucificaron con él a dos ladrones: uno a su derecha y otro a su izquierda. (28) 29 Los que pasaban le injuriaban, moviendo la cabeza y diciendo: —¡Eh! Tú que destruyes el Templo y lo edificas de nuevo en tres días, 30 sálvate a ti mismo, bajando de la cruz. 31 Del mismo modo, los príncipes de los sacerdotes se burlaban entre ellos a una con los escribas y decían: —Salvó a otros, y a sí mismo no...

Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí (Jn 12,20-33)

5º domingo de Cuaresma – B. Evangelio 20 Entre los que subieron a adorar a Dios en la fiesta había algunos griegos. 21 Así que éstos se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y comenzaron a rogarle: —Señor, queremos ver a Jesús. 22 Vino Felipe y se lo dijo a Andrés, y Andrés y Felipe fueron y se lo dijeron a Jesús. 23 Jesús les contestó: —Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre. 24 En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no muere al caer en tierra, queda infecundo; pero si muere, produce mucho fruto. 25 El que ama su vida la perderá, y el que aborrece su vida en este mundo, la guardará para la vida eterna. 26 Si alguien me sirve, que me siga, y donde yo estoy allí estará también mi servidor. Si alguien me sirve, el Padre le honrará. 27 »Ahora mi alma está turbada; y ¿qué voy a de...

Jesucristo, sumo sacerdote (Hb 5,7-9)

5º domingo de Cuaresma – B. 2ª lectura 7 Él, en los días de su vida en la tierra, ofreció con gran clamor y lágrimas oraciones y súplicas al que podía salvarle de la muerte, y fue escuchado por su piedad filial, 8 y, aun siendo Hijo, aprendió por los padecimientos la obediencia. 9 Y, llegado a la perfección, se ha hecho causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, 10 ya que fue proclamado por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec. Comentario a Hebreos 5,7-9 Cristo es Sumo Sacerdote, el Sumo Sacerdote que puede realmente liberarnos del pecado. Más aún, Cristo es el único Sacerdote perfecto, siendo los demás sacerdotes —los de las religiones naturales, los de la religión hebraica—, tan sólo prefiguraciones de Cristo. Jesucristo es verda­dero sacerdote, porque fue escogido por Dios (vv. 5-6; cfr Ex 6,20; 7,1-2; 28,1-5; etc.), como lo fue Aarón, pero no según el «orden» del sacerdocio levítico, al que perteneció Aarón, sino según un orden superior a éste, el o...

La nueva alianza (Jr 31,31-34)

5º domingo de Cuaresma – B. 1ª lectura 31 Mirad que vienen días —oráculo del Señor— en que pactaré una nueva alianza con la casa de Israel y la casa de Judá. 32 No será como la alianza que pacté con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque ellos rompieron mi alianza, aunque Yo fuera su señor —oráculo del Señor—. 33 Sino que ésta será la alianza que pactaré con la casa de Israel después de aquellos días —oráculo del Señor—: pondré mi Ley en su pecho y la escribiré en su corazón, y Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34 Ya no tendrán que enseñar el uno a su prójimo y el otro a su hermano, diciendo: “Conoced al Señor”, pues todos ellos me conocerán, desde el menor al mayor —oráculo del Señor—, porque habré perdonado su culpa y no me acordaré más de su pecado Comentario a Jeremías 31,31-34 Las palabras de este oráculo son centrales en el mensaje de Jeremías y, sin duda, las más influyentes de este profeta en el Nuevo Testamento ...

Jesús, exaltado en la cruz, es causa de salvación (Jn 3,14-21)

4º domingo de Cuaresma –B. Evangelio 14 Igual que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del Hombre, 15 para que todo el que crea tenga vida eterna en él. 16 Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Pues Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18 El que cree en él no es juzgado; pero quien no cree ya está juzgado, porque no cree en el nombre del Hijo Unigénito de Dios. 19 Éste es el juicio: que vino la luz al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Pues todo el que obra mal odia la luz y no viene a la luz, para que sus obras no le acusen. 21 Pero el que obra según la verdad viene a la luz, para que sus obras se pongan de manifiesto, porque han sido hechas según Dios. Comentario a Juan 3,14-21 Jesús explica a Nicodemo que para entenderle hace falta fe...

Dios es rico en misericordia (Ef 2,4-10)

4º domingo de Cuaresma – B. 2ª lectura 4 Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, 5 aunque estábamos muertos por nuestros pecados, nos dio vida en Cristo —por gracia habéis sido salvados—, 6 y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos por Cristo Jesús, 7 a fin de manifestar a los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia, por su bondad con nosotros por medio de Cristo Jesús. 8 Así pues, por gracia habéis sido salvados mediante la fe; y esto no procede de vosotros, puesto que es un don de Dios: 9 es decir, no procede de las obras, para que nadie se gloríe, 10 ya que somos hechura suya, creados en Cristo Jesús, para hacer las obras buenas, que Dios había preparado para que las practicáramos. Comentario a Efesios 2,4-10 A pesar de la situación de pecado en que se encontraban tanto gentiles como judíos (vv...

Deportación a Babilonia y regreso (2 Cr 36,14-16.19-23)

4º domingo de Cuaresma – B. 1ª lectura 14 Todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, imitando en todo las abominaciones de las naciones; profanaron el Templo que el Señor se había consagrado en Jerusalén. 15 El Señor, Dios de sus padres, les envió advertencias con rapidez y sin cesar por medio de sus mensajeros, porque sentía compasión de su pueblo y de su Morada. 16 Pero ellos hicieron burla de sus mensajeros, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que la ira del Señor contra su pueblo alcanzó un punto tal, que ya no hubo remedio. 19 Los caldeos incendiaron el Templo, demolieron los muros de Jerusalén, prendieron fuego a todos sus palacios y destruyeron todas las cosas de valor. 20 Finalmente deportaron a Babilonia a todos los que se habían librado de la espada, sirviendo de esclavos suyos y de sus hijos hasta la llegada del reino persa. 21 Así se cumplió la palabra del Señor pronunciada por Jere­mías: «Hasta que el país l...